Cómo trabajamos
Del primer correo a la parcela en descanso: seis pasos que seguimos siempre
No improvisamos sobre el terreno. Cada temporada repetimos la misma secuencia, con ajustes según el estado del suelo y la fecha de siembra. Estos son los pasos que verás si decides trabajar con nosotros en Navarra.
1. Consulta inicial y lectura de la parcela
Empezamos con una conversación y, si hay margen, una visita. Nos interesa saber qué cultivo salió, cómo quedó el rastrojo, cuánta pendiente tiene el terreno y qué has aplicado en los últimos dos años. Con eso ya podemos descartar cubiertas que no aguantarían el invierno en esa zona.
2. Análisis de suelo y decisiones sobre la mezcla
Tomamos muestras en dos o tres puntos por parcela y miramos textura, materia orgánica y pH. No es un informe de laboratorio extenso: es lo justo para elegir entre gramíneas, leguminosas o una mezcla, y para saber si el compost conviene joven o maduro antes de la siguiente labor.
3. Plan de cubierta y calendario de siembra
Fijamos especie, dosis y ventana de siembra según las lluvias de septiembre u octubre. Aquí aparecen las limitaciones reales: parcelas con rastrojo grueso que piden una pasada previa, otoños secos que obligan a retrasar, y rotaciones que no admiten cualquier leguminosa. El plan se escribe con esas restricciones, no contra ellas.
4. Siembra y seguimiento de nascencia
La siembra se hace en la fecha acordada y volvemos a los diez o quince días para ver cómo ha nacido. Si la nascencia es irregular, valoramos una segunda pasada de semilla o dejamos que la cubierta se cierre sola. Preferimos corregir a tiempo que esperar a primavera con el suelo desnudo.
5. Manejo durante el descanso
Durante los meses de descanso el suelo sigue activo: raíces, microorganismos y materia orgánica trabajan a otro ritmo. Revisamos el estado de la cubierta, decidimos si conviene un aporte de compost o un bioinsumo concreto, y anotamos lo que vemos para la rotación siguiente.
6. Cierre de ciclo y siguiente rotación
Al final del descanso comparamos lo observado con lo previsto: estructura, presencia de lombrices, residuo que queda en superficie. Con esas notas cerramos el ciclo y preparamos la rotación siguiente. No es un resultado cerrado, es una lectura que se acumula temporada a temporada.
Si quieres ver cómo aplicamos esto en casos concretos, revisa quién está detrás del proyecto o escríbenos desde contacto para plantear tu parcela.