Quiénes sostienen este proyecto de suelo vivo en Navarra

Detrás de Sleep Your Face Off hay un equipo pequeño que trabaja parcelas de secano en la Cuenca de Pamplona y comarca de Estella. Elena Balderas lleva la parte agronómica: rotaciones, cubiertas y calendarios de siembra. Sofía Ceballos Tercero se ocupa del compostaje y del seguimiento microbiológico de las pilas. Ninguna de las dos viene del mundo de la tecnología agrícola; llegaron a la agricultura regenerativa después de años viendo cómo el monocultivo de cereal dejaba los suelos compactos y sin lombrices. Este proyecto nació de esa observación concreta, no de una idea abstracta sobre sostenibilidad.

Historia del proyecto

De una parcela agotada en la Cuenca de Pamplona a un método de descanso activo

Sleep Your Face Off no nació de un plan de negocio, sino de una finca concreta al sur de Navarra que llevaba demasiados años con el mismo cereal. Lo que empezó como una prueba para no dejar el suelo desnudo entre campañas se convirtió en una forma de trabajar que hoy aplicamos parcela a parcela.

2019: el primer barbecho que no se dejó vacío

La decisión inicial fue sencilla y algo incómoda: renunciar a una cosecha para sembrar una mezcla de veza y centeno sobre un rastrojo de trigo duro. El suelo estaba compactado a unos veinte centímetros y infiltraba mal. Aquel invierno llovió de forma irregular y la nascencia fue despareja, pero al abrir una calicata en primavera aparecieron galerías de lombriz donde antes solo había terrones duros. Ese contraste fue el argumento que nos convenció de seguir.

2021: compost propio y control de madurez

Dejamos de comprar materia orgánica sin saber qué estábamos aplicando. Montamos dos pilas de volteo junto al cobertizo y empezamos a medir temperatura y olor antes de llevar nada al campo. Aprendimos por las malas que un compost joven aplicado justo antes de una siembra exigente en nitrógeno inmoviliza más de lo que aporta. Desde entonces separamos lotes por grado de madurez y ajustamos el calendario de aplicación a la rotación, no a la comodidad del tractor.

2022: rotaciones diseñadas para el invierno

El monocultivo de cereal había dejado suelos con poca estructura y actividad microbiana baja en los meses fríos. Reordenamos las secuencias alternando cereales de invierno, leguminosas y barbechos vivos para que siempre hubiera raíces activas. No fue un cambio de una temporada: hubo parcelas que tardaron dos ciclos en responder. En las que funcionó, la descomposición de residuos se aceleró y los agregados se mantuvieron estables tras las lluvias de otoño.

2024: bioinsumos y microorganismos de la propia finca

Empezamos a multiplicar microorganismos a partir de material del propio suelo y de zonas de monte cercanas, en lugar de depender solo de productos externos. La idea era mantener la actividad biológica durante todo el año, también cuando el cultivo principal está parado. Los resultados no son espectaculares ni inmediatos: se notan en la porosidad, en el color del suelo y en cómo responde tras un verano seco. Es un trabajo lento y poco fotogénico, pero es el que sostiene el resto.

Hoy: un método abierto, no una receta cerrada

Trabajamos con dos personas a tiempo completo y colaboramos con agricultores de la comarca que quieren probar cubiertas o compost en parcelas pequeñas antes de comprometerse. No vendemos un paquete cerrado: compartimos lo que funciona y lo que no, incluidos los errores de calendario y las siembras que se perdieron. Si quieres ver cómo aplicamos esto en tu caso, escríbenos y lo miramos sobre el terreno.

Por qué trabajamos como trabajamos

Tres decisiones que explican nuestro método

No competimos por hectáreas ni por volumen. Competimos por dejar cada parcela en mejor estado biológico del que la encontramos. Eso condiciona todo lo demás: qué aceptamos, qué rechazamos y con quién trabajamos.
  • Medimos antes de intervenir Antes de proponer una cubierta o un aporte de compost, analizamos textura, materia orgánica y actividad microbiana de la parcela. Sin ese punto de partida, cualquier receta es una apuesta. Preferimos perder una semana en campo que arrastrar dos campañas de correcciones.
  • Trabajamos con el ciclo, no contra él En Navarra el suelo no descansa en invierno: cambia de ritmo. Ajustamos siembras de cubiertas, volteos de compost y entradas de bioinsumos a las ventanas reales de lluvia y temperatura. Cuando una fecha no cuadra, la movemos. No forzamos el calendario para cumplir un plan cerrado.
  • Dejamos el criterio en la finca Formamos a quien va a seguir manejando la parcela cuando nosotros no estemos. Explicamos por qué se elige cada especie, cómo se lee una pila de compost y qué señales indican que la biología está respondiendo. Un suelo vivo no se sostiene con visitas puntuales.

Si quieres ver cómo aplicamos esto en una parcela concreta, puedes leer las notas de nuestra última sesión de planificación o escribirnos directamente desde la página de contacto.

De una parcela agotada a un suelo que trabaja todo el año

2019. Primeras catas en la finca de Etxauri

Empezamos midiendo lo que había: materia orgánica por debajo del 1,2 %, estructura compactada a 25 cm y una rotación de cereal repetida durante once campañas. Las catas de primavera y otoño sirvieron para fijar una línea base y decidir qué parcelas entraban primero en el plan de descanso biológico.

2020. Cubiertas de prueba y primer compost propio

Sembramos veza y avena como cubierta tras la cosecha de cebada y montamos la primera pila de compost con restos de poda y estiércol de la zona. Ese año aprendimos que la nascencia irregular en rastrojo grueso obliga a pasar el rodillo y a ajustar la dosis de semilla.

2021. Rotaciones de cuatro hojas en dos parcelas piloto

Ordenamos trigo, leguminosa, barbecho vivo y cereal de invierno para no dejar el suelo desnudo en ningún tramo. Los análisis de otoño mostraron agregados más estables y lombrices en capas que antes estaban selladas.

2022. Bioinsumos y seguimiento microbiológico

Incorporamos extractos de compost y microorganismos nativos reproducidos en la propia finca. Empezamos a registrar temperatura de pila, olor y presencia de lombrices antes de llevar cada lote al campo, en lugar de aplicar por calendario.

2023. Acuerdos con dos explotaciones vecinas

Compartimos protocolo de cubiertas y compost con dos explotaciones de la Cuenca de Pamplona. La idea no era replicar recetas, sino adaptar mezclas y fechas a la textura de cada suelo y a las lluvias de septiembre.

2024. Consolidación del método de descanso biológico

Cerramos el ciclo con un protocolo escrito: qué sembrar, cuándo voltear la pila, cómo leer la madurez del compost y qué señales indican que el suelo ha recuperado actividad. Ese documento es hoy la base de todo lo que hacemos.

Cada etapa dejó una decisión concreta sobre cubiertas, compost o rotaciones. La historia del proyecto se lee mejor en los análisis de suelo que en las fechas.

Quién sostiene el proyecto

Sleep Your Face Off no nació en un despacho. Empezó con dos personas revisando analíticas de suelo en una nave de La Vázquez del Barco, comparando parcelas que llevaban años sin cubierta con otras donde se había dejado crecer lo que aparecía solo. La diferencia en agregados y en olor del suelo era demasiado evidente como para ignorarla.

Desde entonces el equipo trabaja entre Pamplona y las fincas colaboradoras de la Cuenca, con una idea sencilla: el descanso del suelo es una fase productiva, no un hueco en el calendario.

Dirección agronómica

Elena Balderas

Ingeniera agrónoma con quince campañas en secano navarro. Coordina los ensayos de cubiertas y decide qué mezcla entra en cada parcela según textura, rastrojo y previsión de lluvia. Lleva el cuaderno de campo donde se anota cada nascencia irregular y cada volteo de compost.

Microbiología de suelos

Sofía Ceballos Tercero

Responsable de las analíticas de actividad biológica. Mide respiración del suelo, presencia de micorrizas y evolución de la materia orgánica en las parcelas de seguimiento. Traduce esos datos en decisiones prácticas: cuándo aplicar compost joven, cuándo esperar, cuándo conviene una leguminosa antes que un cereal.

Campo y maquinaria

Equipo de parcela

Un grupo pequeño que trabaja con sembradoras de siembra directa y aperos de mínimo laboreo. Su criterio pesa: si una cubierta no se puede implantar con la maquinaria disponible en la zona, no entra en la recomendación por muy buena que sea sobre el papel.

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